lunes, 30 de marzo de 2009

Planificando, que es gerundio

Hace justo ahora un año estábamos planificando nuestro Camino del 2008. Las sensaciones eran de medio excitación, medio expectación por ver cómo sería la aventura.

El significado concreto de la palabra expectación es "espera, generalmente curiosa o tensa, de un acontecimiento que interesa o importa". Se ajusta exactamente a mi sensación del año pasado a estas alturas, junto con la excitación de afrontar una aventura que nos iba a exigir físicamente.

Luis llevaba ya una experiencia anterior, pero para Julio y para mí era algo novedoso ante lo que no sabíamos cómo íbamos a ser capaces de afrontarlo, o al menos yo.

A falta de un mes exacto para empezar la aventura del 2009, nos volvemos a reunir para planificar los Caminos del Salvador y Primitivo que afrontaremos en esta ocasión. Siendo un Camino creo que mucho más exigente que el Francés que hicimos el año anterior, las sensaciones son bien diferentes. Sabemos que podremos afontarlo y lo hacemos con absoluta tranquilidad, sin el grado de expectación y de excitación del año pasado.

Este año haremos el Camino un total de seis elementos, los tres del año pasado y tres nuevos amigos. Compartiré la aventura de nuevo con Luis, el Rey de todos los Belgas y con Julio, del Comando PA. Se unirá Pani, el quinto elemento, que ya se calzó el año pasado el Camino de Madrid quince días después que nosotros hiciéramos el Camino Francés, mi hermano Pedro, más conocido como PiterChampion y un amigo de mi hermano, Andrés Velasco, de quien desconocemos hasta qué marca de puros se fuma. Habremos de quedar un día con él.

Como decía, quedamos todos menos Andrés para ajustar temas de planificación y logística. Estamos ultimando qué alquilar para hacer el enlace inicial Madrid - León. Parece que iremos todos juntos en una Jumper Combi el viernes día 24 de Abril por la tarde.

Además hacemos una primera tentativa de localidades de terminación de cada etapa con el único condicionante de las fechas, que son fijas, de salida y llegada. Queremos salir de León el sábado 25 de Abril y llegar a Santiago el sábado 2 de Mayo. Ocho interesantísimos días que rematar con la atención a la misa del peregrino y posterior regreso a Madrid el domingo 3 de Mayo.

Las etapas que nos salen y sus perfiles son:

Día 1: León - Busdongo (Pajares), 59,89 km


Día 2: Busdongo - Mieres, 48,59 km

Día 3: Mieres - Cornellana, 59,73 km

Día 4: Cornellana - Borres o Pola de Allande, 64,31 km


Día 5: Borres o Pola de Allande - Fonsagrada, 66,23 km


Día 6: Fonsagrada - Lugo, 54,51 km


Día 7: Lugo - Ribadixo de Abaixo, 62,29 km


Día 8: Ribadixo de Abaixo - Santiago de Compostela, 43,86 km


El acabar el cuarto día en Borres o hacer 10 km más y llegar hasta Pola de Allande dependerá de cómo estemos al llegar a Borres. En este pueblo comienza una alternativa al Camino, la variente de los Hospitales. Es un tramo de 16 km que avanza por terrenos muy inhóspitos, de perfil muy escarpado y de difícil tránsito. Todas las recomendaciones son de hacerlo sólo si hace buen tiempo y se tienen fuerzas, porque es un tramo muy agotador. Lo bueno es que por esta variante te evitas la larga y dura subida al puerto del Palo que está justo despues de Pola de Allande.

El problema es que llegaremos a Borres por la tarde, tras recorrer 50 km de etapa, casi toda de subida, y haber superado un desnivel de 800 metros. Seguro que llegaremos muy cansados a Borres. El hacer la variante de los Hospitales significan 16 km más los que necesitemos adicionalmente para encontrar alojamiento, que seguramente sea en Berducedo; es decir, otros 9 km para un total de 27 km. Esto significarían unas 3 horas más. Por tanto, haremos Hospitales sólo si llegamos a Borres antes de las 15:00 y con fuerzas. Difícil parece a priori.

En el conjunto de todas las etapas haremos unos 460 km en total según la ruta del GPS que tengo descargada, cruzando el puerto de Pajares y toda la montaña del interior occidental asturiano. Creo que las dos etapas más duras serán las del cuarto y quinto día, con muchísimo desnivel acumulado que superar y con tramos de hasta 20 kilómetros de continua ascensión sin descanso. La etapa gallega del séptimo día tampoco será de paseo. A diferencia del año pasado, este año no vamos a tener un sólo día de etapa fácil o de descanso. ¡Veremos cómo nos aguantan estos escombros que tenemos por cuerpos!.

Adjunto foto del momento de la planificación en la que se ve a los 5 intrépidos junto con Manolo, que al reclamo de unas buenas cañas acudió solícito.


Por último, tal y como hicimos el años pasado, vamos a hacernos unas camisetas que llevaremos para pasearlas allá donde paremos. Este año el diseño de la parte trasera no varía y el de la parte frontal es este:

lunes, 9 de marzo de 2009

A falta de escaso mes y medio...

... de empezar el Camino del 2009, tenemos que ponernos ya manos a la obra en su preparación definitiva.

Nos queda por hacer una revisión final del reccorido a realizar: inicio (quizá desde León no tengamos tiempo a llegar a Santiago ya que los días con los que contamos no pueden alargarse y el trazado es duro), logística de transporte al sitio de partida, etapas definitivas, albergues donde hacer noche, etc. Quizá sea necesario hacer una reunión para fijar todos estos detalles alrededor de una buena fabada que nos tabiquemos uno de estos próximos sábados.

También nos queda volver a revisar, y ver si lo tenemos disponible, el material a llevar y las correspondientes alforjas y transportines. Yo ya he hecho las dos o tres últimas salidas con transportín y alforjas para ir haciéndome al peso extra.

El último aspecto también por terminar de ultimar es el de la preparación física. Este año el Camino es muy exigente, por lo que voy a empezar a tratar de salir a hacer kilómetros alguna tarde/noche que pueda (ahora que empieza a hacer buen tiempo y los días empiezan a ser más largos), quizá saldré a correr un rato por las noches para coger un poco de respiración y, como parte de este minucioso plan de entrenamiento, hemos ido el fin de semana pasado a entrenarnos en altura. Además de las durísimas sesiones de esquí, no faltaron las visitas a Don Vielhito, a Casa Pérez en Unha, y a algún otro entrañable rincón, aunque como íbamos pocos días no pudimos visitar todos los templos gastrónomicos de la zona. Eso sí, en un bar de tapas en la rotonda de entrada a Vielha según se baja desde el Parador, una Dominicana muy simpática nos puso una de bravas que nunca imaginamos que las prepararían tan ricas en esos lares. Tenían más raciones que seguramente también prepararía muy dignamente. Buen sitio para volver. Adjunto documentos gráficos.