martes, 3 de mayo de 2011

Día 3. Calzadilla de los Barros - Torremejía. 78,9 km






Kilómetros: 78,9 km
Tiempo pedaleando: 5:32:!6
Vel. Media: 14,78 km/h
Vel. máxima: 41,52 km/h

Nos despertamos a las 8 y tras desayunar vamos a sellar a casa de Isabel.

Salimos y al poco cogemos un camino equivocado que nos conduce a un sitio sin salida. ¡ Cuanto estoy echando de menos a Arancha y Nacho indicarnos el camino correcto con el GPS !.

Tras deshacer lo andado erróneamente decidimos llegarnos por carretera hasta La Puebla de Sancho Pérez porque el camino no aporta gran cosa. Haste ese momento habíamos visto algunos andarines, pero tras coger la carretera ya prácticamente no veremos ninguno más en todo el día.

Nos llegamos a La Puebla de Sancho Pérez a las 11:00, tras 21 km. Allí visitamos la ermita de Nuestra Señora de Belén, con su albergue y su plaza de toros datada del año 1.300, que dicen es la más antigua.

Seguimos camino a Zafra. El paisaje sigue siendo de vides y campos de cereal. Hay nubes pero el sol calienta.

Nos llegamos a Zafra por pista de tierra tras 5 kilómetros y paramos a visitarla: el Parador, la Plaza grande, la Plaza Chica y la Iglesia de la Candelaria con otro retable de Zurbarán. Todo muy bonito.

Salimos por camino de tierra hacia Los Santos de Maimona. Para llegar hay que cruzar un cerro y en todo lo alto hay una patrulla de guardia local cortando el paso porque por la otra vertiente está subiendo una romería. Nos dejan pasar y resulta que es la antesala de la romería de San Isidro y están subiendo cosas para poner en el alto las casetas y dejarlas preparadas para el día grande que es dentro de 10 días.

Paramos un buen rato a tomar lo que nos ofrecen en los carromatos. En el primero que paramos, todo lleno de gente mayor, grito ¿quienes son las más guapas del pueblo para hacerse una foto conmigo?, a lo que todas saltan como un resorte "yo, yo". Nos echamos unas risas y seguimos por camino 15 tediosos kilómetros hasta Villafranca de los Barros. Antes de llegar nos paramos a tomar algo en un albergue que es una antigua almazara restaurada.

Al entar en Villafranca vemos a la valenciana del día anterior. Como camina esta tía. Nos hacemos unas fotos con ella. Se llama Rosa Poyo Guerrero. Vaya tela.

Seguimos camino hasta Torremejía. El camino es mayoritariamente una antigua calzada romana. Al poco nos empieza a diluviar, con granizo y relámpagos incluido.

A Luis y Pedro el barro arcilloso de un trozo de viñedo llamado El Chaparral les hace parar porque no pueden avanzar del barro que se les acumula en las ruedas y el cambio. Tras tratar de quitarlo como se puede, seguimos aunque a Pedro el cambio se le ha quedado atascado.

Poco despues el camino parece una piscina de la cantidad de agua acumulada. A los lados del camino el agua forma auténticos arroyos desbocados. En un punto el agua se desborda y cruza el camino de un lado al otro creando una torrentera con mucha corriente. Pasa un todo terreno y el agua le cubre media rueda. Luis dice que no podremos cruzarlo. Yo me arranco y lo cruzo. Pasamos todos como podemos. Al pedalear el agua nos cubre por completo los pedales y las zapatillas.

Tras casi 20 km de diluvio llegamos empapados y desfallecidos a Torremejía. Nos instalamos en el albergue Palacio de los Lastra, nos duchamos y nos vamos a cenar. Nos hacemos unas fotos y volvemos a dormir. El alberguero, Fermín, nos deja actualizar el blog. Primero lo hace Luis y despues lo hago yo. Termino de hacerlo a las 00:55. Hemos podido lavar la ropa. Me voy a dormir porque soy el úncio despierto.

Procuraré volver a actualizar el blog tan pronto pueda.

Hoy hemos pasado por Calzadilla de los Barros, Puebla de Sancho Pérez, Zafra, Los Santos de Maimona, Villafranca de los Barros y Torremejía

Día 2. Almadén de la Plata - Calzadilla de los Barros. 66,60 Km







Kilómetros: 66.60 Km
Tiempo pedaleando: 5:18:00
Vel. media: 12,56 Km/h
Vel. máxima: 42,47 Km/h

Al despertar veo que no se ha secado prácticamente nada del día anterior. Mi habitación estaba al lado de un corral desde el que el Gallo Kirico ha estado despertándome a partir de las 6. Los de la habitación de al lado lo han hecho desde las 7.

A las 8 nos levantamos. El día aparenta plomizo y gris. Desayunamos y empezamos etapa a las 9:15. En el bar en el que hemos desayundado había unos de Utreta que el día anterior se hicieron 120 km por carretera. Vaya ánimo.

Hasta El Real de la Jara el terreno es muy parecido al final del día anterior. Hay mucha jara en plena floración y unas dehesas muy bonitas. También hay rampas de tener que bajarte de la bici y empujar.

Hoy ya empezamos a ver muchos sitios con marranos negrillos. Hasta El Real de la Jara volvemos a repetir la media de 5 Km/h del final del día anterior. Al llegar nos tomamos un bocata de mortadela con aceitunas y seguimos camino.

A partir de ahí el camino ha de llevarnos hasta Monesterio. Es un tramo más llano, en una especie de pista forestal cruzado por innumerables arroyos. Seguimos viendo mucho peregrino, y casi todos extranjeros: franceses, holandeses, italianos, canadienses, ...

Al poco cruzamos el Arroyo de la Víbora, a la altura del Castillo de las Torres, que separa Sevilla de Badajoz.

A 10 km de Monesterio se llega a la Venta del Culebrín. Desde ahí se toma la antigua carretera para subir el Puerto de la Cruz. La subimos a tren si mayor problema. En Monesterio paramos a comernos un bocadillo de jamón y salimos a las 15:30 por camino de tierra en dirección Fuente de Cantos.

Desde aquí las dehesas se tornan en campos de cultivo y viñedos, por lo que el paisaje pierde mucho de su atractivo. El camino se haría muy llevadero si no hubiera tanto barro.

En todo este tramo apenas encontramos peregrinos. Sí que adelantamos a una valenciana que va haciendo el camino ella sola, con un spray de repeler agresiones, y que se hace etapas andando tan largas como las nuestras. Hoy por ejemplo, quiere hacerse la misma etapa que nosotros. Salió de Almadén de la Plata a las 6:30. ¡¡ Qué animal !!.

A 8 kilómetros de Fuente de Cantos hay que cruzar el Arroyo Bodión. Coincide que es el kilómetro 100 de nuestra ruta. Va tan crecido que para cruzarlo hemos de descalzarnos y pasar empujando la bici. Casi al salir me golpeó con una piedra y me hago una raja en el dedo gordo del pie izquierdo. Al salir del agua estoy sangrando como un marrano. Me calzo y a continuar.

En Fuente de Cantos están con la fiesta de la Chanfaina. En principio nos quedan otros 15 km hasta Puebla de Sancho Pérez, pero entre todos decidimos quedarnos allí ya que vamos algo cansados tras casi 60 km. Nos tomamos un bocata y buscamos alojamiento, pero todo está a tope. No nos queda más remedio que hacernos 6 km más hasta Calzadilla de Barros. Allí llegamos por carretera a las 19:00 y nos alojammos en una pensión de carretera.

Nos damos una vuelta por el pueblo y vamos a ver la iglesia que tiene un precioso retablo gótico- mudejar del siglo XIII con óleos de Zurbarán que ha sido incluso restaurado en el Museo del Prado. Como llegamos sin las credenciales y cuando la encargada, la Señora Isabel, y Don Paco están a punto de cerrar, se apiadan de nosotros y nos encienden de nuevo las luces de la iglesia y nos dejan ver el retablo y nos dicen que la señora Isabel, cuidando de la iglesia desde hace 25 años, se lleva el sello a su casa para que mañana podamos pasar por allí y sellarnos antes de salir. Son una gente encantadora. Hablando con ellos se quejan de que hay otros muchos peregrinos que parecen turistas exigentes y desagradecidos.

Cenamos con un andarín que nos dice que es de Macael, donde los mármoles. Dice que si el paro en España es del 20%, en su pueblo es del 80%. Que es un desastre. Y que hay mucha gente joven que se metió en préstamos gordos y ahora está con una mano delante y otra detrás.

Nos acostamos a las 10.

Hoy hemos pasado por: El Real de la Jara, Monesterio, Fuente de Cantos y Calzadilla de los Barros.

lunes, 2 de mayo de 2011

Día 1. Guillena - Almadén de la Plata. 54,53 Km







Kilómetros: 54,53
Tiempo pedaleando: 4:15:39
Vel. media: 12,79 Km/h
Vel. Máxima: 45,34 km/h

Salimos sin madrugar mucho, hacia las 10. Llueve a cántaros y el camino está impracticable por lo que tenemos que ir, lloviendo, por carretera hasta Castilblanco de los Arroyos cruzando por Burguillos.

Desde ahí hay casi otros 20 km por carretera hasta la entrada a la finca Los Berrocales. A mitad de camino está la finca La Yerbabuena, la de Rocío Jurado. Paramos a la entrada a hacer una foto y empieza a llovernos con verdadera intensidad. Mientras que hacemos los kilómetros hasta llegarnos a Los Berrocales nos empapamos de veras. Llegamos a la entrada a las 14:00.

El domingo pasado le cambié las pastillas a los frenos y si bien el trasero va bien, el delantero va frenado, por lo que las cuestas arriba me cuestan mucho. Espero que con el paso de los kilómetros las pastillas se vayan desgastando y el efecto de frenado vaya aminorando.

Al poco de entrar en Los Berrocales, Pedro cree haber pinchado. Nos llegamos a una caseta forestal para guarecernos mientars que vemos qué le pasa. Al final aparenta que no hay pinchazo y con reponer aire es suficiente. Proseguimos viaje y al poco para por fin de llovernos. La finca es preciosa y vamos completamente solos. Al principio se va entre alcornocales, para pasar a una zona de jara y al final pasar por una zona de pino repoblado.

Vadeamos varios cauces de arroyos que bajan muy crecidos. En uno de ellos nos ayudamos de unos postes de hormigón y pese a todo el agua casi nos llega a las alforjas.

El final de Los Berrocales es una ascensión de algo menos de 1 km al Cerro del Calvario. La ascensión es muy dura y hay que bajarse de la bici y empujar. La hacemos poco a poco porque hay tramos en los que el peso de las alforjas hace que la bici se vaya para atrás. Al final coronamos y contemplamos todo el parque desde un mirador.

Por el otro lado, a menos de 1 km, está Almadén de la Plata. Afortunadamente nos dejó de llover antes de subir El Calvario. De otro modo no sé cómo hubiéramos podido subirlo. Cruzarnos los 15 km de Los Berrocales nos ha costado 3 horas.

Llegamos a Almadén de la Plata a las 17:00. Tardamos más de media hora en buscar un alojamiento que teníamos identificado pero no conseguámos localizar. Al final nos llegamos al Hostal Conchi. Nos damos una vuelta por el pueblo y cenamos pronto junto con una pareja austríaca.

Respondiendo a un mensaje del trabajo el móvil me hace cosas extrañas. Lo apago y al volver a encenderlo no me valida el PIN. Lo reintento varias veces, incluyendo el PUK, y al final la tarjeta se bloquea, dejándome sín móvil y sin GPS.

Me meto en la cama a las 10. Me dan unos calambres en las piernas y hago algunos estiramientos antes de quedarme dormido.

Hoy hemos pasado por: Guillena, Burguillos, Castilblanco de los Arroyos, Finca Los Berrocales, Almadén de la Plata.

Día 0. Desplazamiento a Sevilla




Voy con Pedro a recoger la furgoneta. Entre idas y venidas e ir a recoger a Luis y Sole, al final salimos tarde.

Vamos por la Nacional 5 para evitar el tráfico de la Nacional 4. Despues de bastantes horas de ir a 110 km/h llegamos a Guillena, nuestro inicio de ruta, y tras comprobar que todos los alojamientos están a tope, nos hacen sitio en una habitación de la casa de los propietarios de un hostal.

Nos vamos a Sevilla a dejar a Sole. Nos vemos con su hermana Juana y tras tomarnos una cocacola nos despedimos de ellas para ir a dejar la furgoneta.

Tenemos que dejarla en el polígono industrial Las Negrillas, que está más que en las afueras. Llegamos allí casi a las 9. Para regresar a Sevilla para coger algo que nos lleve a Guillena no encontramos nada de nada. Es un sitio totalmente aislado. Así que empezamos a andar por la autovía en dirección a Sevilla hasta alcanzar un Corte Inglés, pero allí tampoco hay ni taxis ni autobuses. Al final llamamos por teléfono a un taxi que despues de más de media hora nos recoge y nos lleva a Guillena.

Cenamos algo y vamos a la casa de los dueños del hostal. Luis y Pedro duermen en una habitaciòn y yo en un sofá de dos plazas tan pequeno que ni mi hijo de 8 años cabría en él. Saco las piernas por una lado y me apaño para coger postura y tratar de dormir.

viernes, 29 de abril de 2011

¡¡¡¡ Que nos vamos !!!!

Escribo estas líneas mientras meto en las alforjas rápidamente las últimas cosas que recuerdo me faltaron por meter ayer. Ahora me voy con Pedro a recoger la furgoneta y despues ya recogemos a Luis, metemos las bicis, recogemos a Sole (una amiga de Luis que va a Sevilla a ver a su hermana) y a la carretera hasta Sevilla.

Cuando lleguemos a Sevilla, dependiendo de la hora, del tiempo y de los que nos apetezca hacer, dejaremos la furgoneta y veremos qué hacer. Lo planificado en principio es hacernos los primeros 20 km en bici hasta Guillena para mañana empezar desde allí. Como parece que desde hoy en los cuatro días venideros pronostican lluvias, pues que ya veremos si nos hacemos los 20 km hasta Guillena en la furgo para no mojarnos hoy.

Tengo una sensación rara. La falta de emociones de años anteriores por creer que la ruta de este año es menos esforzada y más de disfrutar del entorno, los problemas del trabajo y el dejar a mi familia una semana hacen una mezcla que me dejan una sensación rara, como de no ir a disfrutarlo. Espero que mañana a estas horas con los primeros kilómetros hechos en bici y en mitad de las dehesas sevillanas y pacenses me hagan cambiar la sensación.

Vámonos. Hasta la siguiente entrada. Ortum Tedeum.

jueves, 28 de abril de 2011

Vía de la Plata 2011

Después de que no pudiera hacer el Camino del año 2010 por temas del trabajo, me logro embarcar in extremis, eludiendo otros temas del trabajo, en el Camino que abordamos en este 2011.

El año pasado estuve siguiendo día a día a mis compañeros con una envidia sana. Luis y Pani se clavaron la Vía de la Plata desde Sevilla hasta Zamora y allí se les unieron Lucía, Alejandra, Pedro, Julio y Juan Romagosa. Marian tampoco pudo ir por un fuerte esguince de tobillo que se hizo quince días antes de la salida. Desde Zamora los 7 hicieron el camino Sanabrés cruzando por Orense hasta llegarse a Santiago de Compostela.

Este año 2011 hay muchas bajas. Romagosa está desaparecido en Levante. Marian y Alejandra han desestimado el hacer 70 km todos los días. A Lucía le ha organizado su marido un viaje en las mismas fechas. Julio prefiere pirarse en esos días con su familia. Y Pani ha sido baja de última hora al caerse de la bici el pasado domingo mientras hacíamos kilómetros por la Casa de Campo. Se rompió una clavícula y una costilla como quien no quiere la cosa. Dos meses de baja y a ver si la clavícula suelda bien para evitar el paso por el quirófano. Seguro que suelda bien, y si no un par de puntos de soldadura en los talleres del Metro te arreglan. Mucho ánimo Pani.

Por tanto solo vamos al final Luis, Pedro y yo. En mi caso he estado en duda hasta esta misma tarde, un día antes de salir, por lo que no tengo aún nada preparado: ni bici, ni material a llevar, ni alforjas, ni mapas, ni nada de nada. Esta noche lo prepararé todo a la mecagoendiez. Malo es, pero peor es no ir.

El itininerario previsto es:

30-04-2011. Guillena (Sevilla) - Almadén de la Plata. 60 km
01-05-2011. Almadén de a Plata - Puebla de Sáncho Pérez. 79 km
02-05-2011. Puebla de Sancho Pérez - Torremejía. 51 km
03-05-2011. Torremejía - Alcuéscar. 54 km
04-05-2011. Alcuéscar - Embalse de Alcántara. 71 km
05-05-2011. Embalse de Alcántara - Oliva de Plasencia. 69 km
06-05-2011. Oliva de Plasencia - Fuenterroble de Salvatierra. 69 km
07-05-2011. Fuenterroble de Salvatierra - Salamanca. 52 km

En total 505 kilómetros que, como nos ocurre siempre, serán más y andaremos al final cerca de los 550 km. Las etapas no son muy largas dado que el camino no es excesivamente montañoso. La dehesa extremeña en esta época es una maravilla. Como somos tan pocos y ninguno del celebrado Comando p.a., supongo que no tendremos la salsa de ningún diálogo acalorado. Todo va a ser muy bucólico. Estoy mirando la previsión del tiempo y parece que empezaremos con lluvias los primeros días. A ver si hay suerte y nos mojamos lo menos posible.

No sé qué infraestructura habrá para poder ir actualizando el blog con las etapas que vayamos realizando. Trataré de hacerlo según vayamos encontrando internet en los finales de etapa.

Y como siempre, agradecimiento muy especial a mi mujer e hijos que me permiten todos los años durante estos días la licencia de estar alejados de ellos. Os echaré mucho de menos. Un beso María José, Arancha y Nacho.

viernes, 5 de junio de 2009

Camino de Santiago 2009. Desenlace




Como dije el año pasado al finalizar el Camino, todo llega en esta vida, y todo pasa. Otro año más. Ojalá queden muchos otros.

He tardado casi un mes en publicar este desenlace. Lo ha motivado el que quiero poner muchos datos de las etapas hechas. Me ha llevado mucho trabajo hacerlo y no le he dedicado el tiempo necesario.

Ahora ya he recopilado y digerido toda la información y puedo comentarla.

Hago un inciso para indicar que los bojjjjjjjjjjsssss de mis colegas estarán actualizados. He añadido el enlace al de Pani y al de Pedro. Leedlos también.

Antes de nada quiero dar las gracias a mis colegas por haberme permitido realizar este fantástico viaje junto a ellos: los ya añejos Luis y Julio, el novel en estas lides Pedro y el experto pero primer año junto a nosotros, Pani. Tampoco quiero olvidar a Andrés, a quien sólo la mala fortuna en forma de indisposición física en el último momento le impidió hacer el Camino con nosotros. Seguro que todos, más los que se quieran unir, repetiremos.

Y gracias, por supuesto, a todos los que estuvieron pendientes de nosotros y nos dieron su apoyo y ánimo, ya sea vía comentarios al blog, vía llamadas y mensajes, o simplemente por acordarse de estos impenitentes pecadores.

Este Camino ha sido muy diferente al del año pasado, por la orografía, por el poco ambiente peregrino, por las escasas infraestructuras peregrinas, el mal tiempo metereológico que nos acompañó casi todos los días (aunque más benigno que el previsto antes de comenzar), los muchos percances físicos y mecánicos sufridos (los psíquicos son ajenos al Camino) y por tantas otras cosas.

Eso no hace más que refrendar el dicho de que Caminos hay tantos como peregrinos. Cada peregrinaje es un Camino distinto. Con la poca experiencia ya cosechada, diría que para hacer un Camino con encanto y ambiente peregrino, hay que hacer el Camino Francés. Para hacer bicicleta y disfrutar de paisajes como ninguno, este del Salvador y Primitivo. Y un Camino para recordar siempre, cualquiera de ellos.

Cuando repita el Camino, algo que no voy a dejar que vuelva a pasarme es ir sin la debida preparación. Durante el mes anterior a empezar, y por distintos motivos, sólo había salido en una ocasión y para hacer poco más de 20 km por el carril ciclista. Lo pagué caro. El primer día lo hice sin problemas hasta que los tuve. Subí sin muchos problemas las dificultades de ese día (Loma de San Pelayo, Buiza, Collada de Villasimpliz), pero cuando las patas dijeron basta y empezaron los amagos de tirones, llevábamos ya más de 50 km, juntándose con la tormenta de nieve y tardé una hora en hacer los últimos 5 km de subida a Pajares, cuando de haber estado en condiciones normales lo hubiera hecho en menos de la mitad de tiempo y sin el calvario psicológico que sufrí. El ánimo de mis colegas, en especial Pedro que no me dejó un sólo instante, la llegada al Alto y el café caliente en Casa Pernales fueron suficientes, e imprescindibles, para poder seguir.

Otro incidente serio fue el problema del desviador del cambio que sufrí nada más empezar el tercer día. Gracias a María José por querer solucionarlo subiéndome otra bici desde Madrid (que por los tiempo tan apretados con los que nos movíamos lo hacían irrealizable), gracias a mis colegas por tratar de solventarlo y acompañarme hasta Trubia y gracias a mis salvadores, cuyos nombres lamento no recordar, del taller mecánico Tino de Trubia y el panadero del pueblo. Gracias a ellos pude continuar el Camino.

Una de las cosas maravillosas del Camino y que te hace reconciliarte con la especie humana son todas estas personas con las que te cruzas y que de forma desinteresada te prestan un poco de su tiempo y dedicación para poder solventar cualquier necesidad o apuro que tengas. Gracias a Marisa del Albergue de Pajares, a los ya mencionados de Trubia, a Tino de Cornellana, a Antonín de la Nueva Allandesa, la dueña del Cantábrico en Fonsagrada, y tantos otros que me dejaré a buen seguro en el tintero.

Hay otras muchas cosas que se me quedarán en el recuerdo de este Camino para siempre: la alegría al reencontrame con mi familia, la cantidad de problemas físicos y mecánicos, los bellísimos paisajes por los que transcurre continuamente, la cantidad de puertos pasados (recuérdese que vamos con las alforjas lo que hace las cuestas arriba especialmente penosas, más áun si es en tierra y con piedras sueltas), las gozosas y kilométricas bajadas a lo belga (Pajares, Tineo, Grandas de Salime), la increíbles cuestas de los caminos (nos costó dos días darnos cuenta que en este Camino hay muchísimos tramos no ciclables y recordaremos siempre la Loma de San Pelayo y el camino entre Santa Marina y Llanos de Somerón), las grandes y provechosas jamadas en Mieres, Cornellana (espectacular Casa Dany), Pola de Allande (pedazo cena de entrante y tres platos, incluido pote asturiano, en la Nueva Allandesa), el pulpo en Fonsagrada y Melide, el chuletón de kilo en Lugo, la mariscada en Santiago (mejor la del año pasado), las frases de los lugareños de Santa Marina cuando nos vieron queriendo seguir subiendo hacia Llanos de Somerón ("habéis pasado lo malo, ahora os queda lo peor" o "ahí morís"), y tantas otras cosas vividas.

En Fonsagrada mi cuentakilómetros marcaba 2.500 km, que unidos a los 2.000 aproximadamente que tendría el anterior, indican que en los dos años que venimos saliendo muchos fines de semana, más lo hecho en estos dos Caminos, llevo hechos unos 4.500 km, que es algo más de la distancia entre Madrid y Moscú, pasando por Francia, Luxemburgo, Alemania, Polonia y Bielorrusia. Ya se sabe, tacita a tacita.

También me acuerdo del día de la subida al puerto de La Espina. Al llegar a Tineo, punto intermedio de la etapa, ya se nos había echado la tarde encima y la necesidad de llegar como fuere antes de que anocheciera a Pola de Allande nos hizo ir por la carretera que se nos señalizaba a la salida de Tineo. Si hubiera mirado el GPS, hubiera comprobado que había otra carretera, por la que me dirigía el track, cinco kilómetros más corta y prácticamente llana sin más dificultad que el pequeño puerto de 3 km de Piedratecha a la salida de Tineo. Por contra, disfrutamos de una bajada de 14 km deliciosa hasta Gera, pero sufrimos una subida interminable de 16 km que nos costó dos horas y cuarto rematarla, lo que nos hizo llegar a Pola de Allande en estado pre-mortem.

También quiero recordar a la anciana que vimos casi desfallecida, sin más apoyo que su bastón, antes de llegar al Monte del Gozo. Era una señora de muy avanzada edad que caminaba con mucha dificultad. La habíamos visto la noche anterior en Arzúa. Mientras que íbamos a cenar a eso de las diez de la noche, vimos a esa señora caminar encorvadamente con su mochila a la espalda. Ya nos llamó la atención. Era la misma señora que estaba detenida, de pie, a un lado del camino bajo un sol abrasador y con aspecto de derrumbarse en cualquier momento. Afortunadamente nos dimos cuenta al pasar a su lado que quizá necesitaba ayuda y nos dimos la vuelta para ofrecérsela. Resultó que, en efecto, la señora no llevaba agua y estaba sufriendo una especie de lipotimia. Nos aprestamos a darle la nuestra. Para encontrarnos a esa señora en ese punto resulta necesario deducir que hizo el tramo Arzúa-Santiago caminando sin descanso toda la noche. ¿Desde dónde venía?. ¿Cuántos días y noches llevaba haciéndolo?. ¿Qué le impulsaba a ello?. Es increíble la capacidad del ser humano.

Antes de pasar a indicar los datos del Camino recorrido, sí quiero destacar las extremada dureza de la subida a la Loma San Pelayo (gran momento vivido observando la capacidad logística del cuerpo de zapadores e ingeniería mecánica metrera), el tramo de subida que hicimos en Santa Marina (14% de pendiente media), los muchos puertos de más del 5% de pendiente media que atravesamos, los 16 km de subida extenuante en forma de continuos dientes de sierra desde Gera, los 20 km de subida también extenuante desde la presa de Grandas de Salime hasta el puerto del Acebo, sin olvidarnos del Pajares, La Espina y El Palo.

En cuanto a números, hemos hecho 508 km, a una media diaria de 63,43. Lo previsto eran 460 a una media diaria de 57,43. Nos salieron por tanto 48 km extra, lo que hace que sólo hiciéramos 25 km menos que el año pasado. Hemos estado en total 39 horas y 41 minutos pedaleando (hay que sumar los tiempos de parada y descanso), lo que nos da una media diaria de 4 horas y 57 minutos, con etapas, como las del Pajares y El Palo, con más de 6 horas pedaleando. La velocidad media pedaleando ha sido de 12,88 km/h, sólo 1 km/h menos que el año pasado, lo que indica que además de hacer muchos puertos, los hemos hecho a buen ritmo. En cuantos a tramos puramente llanos, el GPS ha detectado que hemos hecho un total de 66,5 km (lo que supone sólo un 13,6 % del total recorrido) a una media de 18,03 km/h.

Adjunto los datos de la veintena de puertos que nos hemos metido entre pecho y espalda. Hacen un total de 110 km a un porcentaje medio del 4% para los que tardamos algo más de 20 horas.
Según el GPS, que no grabó todo el recorrido pero sí más de un 85% del mismo, la cota máxima ha sido de 1.392 metros y la mínima de 39 metros. El desnivel de subida acumulado ha sido de 18.458 metros (dos veces y cuarto la subida al Everest) y el desnivel de bajada acumulado de 19.111 metros (casi dos inmersiones a la fosa de las Marianas). Hemos estado ascendiendo 229 km (es decir, además de los 110 km de tramos que son considerados puertos, hemos estado subiendo otros 119 km), lo que representa el 45% del total recorrido.





Por último, un fuerte Ortum Tedeum y rematamos adjuntando el track realizado y los datos estadísticos extraidos del GPS:







Camino del Salvador y Primitivo















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lunes, 4 de mayo de 2009

Día 8. Arzúa - Santiago. 41,91 Km





Kilómetros: 41,91
Tiempo pedaleando: 3:14:11
Vel. media: 12,94
Vel. máxima: 58,70

El albergue estaba hasta la bandera. Casi todos andarines y muchos franceses. A las seis y media han empezado a sonar despertadores. A las siete han encendido las luces.

Los andarines no han estado más que dando voces, hablando alto y creyéndose solos en el albergue. Ha habido un anormal que iba arrastrando los pies al andar. Iba con unas chanclas y ha estado yendo y viniendo haciendo el trenecito unas cuantas veces. Le hubiera matado.

Despues de que se fueran los andarines han vuelto a apagar la luz y hemos seguido durmiendo hasta las nueve. Desayuno y a volver a montar en la bici. Antes de empezar a pedalear Pani se da cuenta que tiene un eslabón de la cadena mal. A cambiarlo. Menos mal que trajo repuesto.

Empezamos a hacer kilómetros con otro día soleado por la campiña gallega sin más contratiempo. Como se nota que ya estamos en el Camino Francés. Hay peregrinos por todos los lados.

Antes de hacer la subida a Lavacolla Pedro pincha. La verdad es que este año no nos ha faltado de nada.

Por fin, a eso de las tres de la tarde llegamos a Santiago. Las familias nos esperan con las camisetas conmemorativas en la Plaza del Obradoiro. Hoy se ha sumado Yolanda.

Abrazos múltiples, fotos y demás. Otro año más lo hemos hecho. Vamos a abrazar al Santo, a sellar credencial y a obtener la Compostela. Terminamos comiendo algo y yéndonos al hotel a ducharnos y a descansar.

Esta noche a dormir a gusto para ir mañana a la misa del peregrino y mañana vuelta a la rutina de Madrid.

Hoy hemos pasado por Arzúa, Pregontoño, A Peroxa, Calzada, Calle, Boavista, Salceda, Brea, Cerceda, Santa Irene, A Rúa, Pedrouzo, San Antón, Amenal, Cimadevilla, San Paio, Lavacolla, Sabugieria, Vilamaior, San Marcos, Monte do Gozo, Santiago de Compostela.

Día 7. Lugo - Arzúa. 66,86 Km




Kilómetros: 66,86
Tiempo pedaleando: 5:15:42
Vel. media: 12,70
Vel. máxima: 60,61

Anoche nos fuimos a cenar con mi familia a un restaurante del centro de Lugo. Nos metimos un buen homenaje con chuletón de Lugo de a kilo incluido.

El hostal donde estábamos está en un sitio lleno de bares. No dejamos de escuchar gritos y gente borracha hasta las 5 de la madrugada. Con todo eso nos levantamos no muy temprano, ya es habitual, y desayunamos antes de visitar la catedral y empezar a pedalear.

Por primera vez el día es luminoso y bonito. Veamos si podemos disfrutar de él.

Hoy también se incorporan a la caravana de seguidores mi hermano Alvaro con la su muller e filla. Lo harán por la tarde, cuando tenemos previsto llegar a Melide para tabicarnos un pulpo.

Por fin podemos hacer muchos kilómetros por caminos en vez de carreteras. Caminos además muy bonitos por los que es una delicia ir.

Hacemos la primera parada para reponer algo en San Román de Retorta. Nos ponen unas cervezas y un plato de embutidos en una mesa al sol bajo un horreo. Qué placer.

Proseguimos viaje a eso de las tres, tras una horita de descanso. Aún hemos de pasar el último puerto de este Camino, el del Toques, que separa Lugo de La Coruña. Cuando tenga un rato voy a contar todos los puertos por los que hemos pasado, habremos hecho una veintena casi seguro. ¡Qué Camino tan duro!. El Francés es un paseo comparado con este.

Julio se ha vuelto a tomar la pastilla y va petao. Luis a ratos. Coronamos Toques a eso de las cinco y media. Vamos viendo por la hora que es, y teniendo en cuenta que hemos de parar en Melide a meternos el pulpo, si elegimos quedarnos en Melide, si seguimos hasta Ribadixo, o si volvemos a hacer más kilómetros de los previstos y nos llegamos a Arzúa.

Llegamos a Melide a las seis y media. Encuentro de nuevo con mi familia, pulpo en Ezequiel y, dado que en Ribadixo cierran el albergue a las diez, nos decidimos a llegarnos hasta Arzúa para tener más tiempo para la cena con mi familia.

Desde Melide hasta Arzúa hacemos buena media y nos llegamos sin mucho esfuerzo, pero la acumulación de kilómetros y de días se va haciendo notar.

Al llegar a Arzúa nos alojamos en el albergue y nos vamos a cenar. Mañana último día y llegada a Santiago.

Hoy hemos pasado por Lugo, A Ponte, San Lázaro, Casa Balea, Fornelo, Seoane, Carrigueiros, Burgo de San Vicente, Uceira, Bacurín, San Miguel de Bacurín, San Pedro de Abaixo, San Román de Retorta, O Burgo, Vilacarpide, Pacio, Pena da Galiña, Mosteiro, Ferreira, A Leboreira, Codeseda, San Xurxo, Montecelo, Ribadal, Merlán, Castro das Seixas, Pazo do Monte da Baixo, Hospital, Alto de Toques, Vilouriz, Pazo de Arriba, Eirexe, Villamor, Irago de Arriba, Mascaño, Melide, O Carballal, Barreiro de Abaixo, Boente, Alto Fonte da Plata, Castañeda, Ribadixo da Baixo, Arzúa.

jueves, 30 de abril de 2009

Día 6. Fonsagrada - Lugo. 63,45 Km





Kilómetros: 63,45
Tiempo pedaleando: 4:36:22
Vel. media: 13,77
Vel máxima: 55,36

Amanece lloviendo. Hemos dormido de miedo. Desayunamos en un bar y empezamos la etapa.

Hoy sí que nos llueve con ganas desde el minuto cero y con frío. La carretera mezcla continuamente subidas a pequeños puertos con bajadas vertiginosas. El problema es que la lluvia es incesante y vamos empapados hasta los tuétanos. Pasado Montouto, en Paradavella, paramos a tomar algo caliente y tratamos de escurrir lo que se puede de los guantes y los abrigos. Podríamos rellenar varias botellas. Tenemos los pies y las manos más mojados que si los hubiéramos metido en una piscina.

El no haber forzado mucho ayer en los puertos lo veo recompensado en que hoy me duelen menos las patas.

Seguimos con la lluvia incesante. Lástima que despues de los días de enorme esfuerzo que llevamos cruzando y cruzando interminables montañas y haciendo siempre kilómetros de más respecto a los previstos, en el día de hoy que aparentaba ser una etapa más descansada y de disfrute, la lluvia nos impida hacerlo.

Pese a todo, llegamos a Castroverde, mitad de la etapa de hoy, hacia la una. Paramos de nuevo a escurrir y a tomar algo con la idea de despues seguir del tirón hasta Lugo. A ver si por un día llegamos medianamente temprano a destino.

Tenemos la suerte de que para de llover y, aunque no sale el sol, el pedalear se hace más comodo. Además tenemos la oportunidad de empezar a coger caminos de nuevo entre bosques, por lo que en esta parte de la etapa empezamos de nuevo a disfrutar.

Llegamos finalmente a Lugo. Mi familia ha salido también de Madrid al medio día y nos juntaremos esta noche para cenar. Se agradece porque los echo mucho de menos.

Llegamos al albergue de peregrinos, dentro de las murallas de Lugo, pero al decirnos que cierran a las diez, volvemos a buscar una pensión y a tratar de disfrutar un poco de la noche con mi familia.

Ya sólo nos quedan dos días para llegarnos a Santiago. Poco más de 110 kilómteros. Hemos pasando un calvario en estos días y nos ha costado, pero estamos a tiro de piedra. Y con la familia al lado. Vale la pena el esfuerzo.

Hoy hemos pasado por Fonsagrada, Padrón, Vilardongo, Pedrafitelas, Alto de Montouto, Montouto, Alto de Cerredo, Paradavella, A Degolada, Lastra, Alto de Fontaneira, Fontaneira, Alto de Carballín, O Cádavo, Alto de Vaqueriza, Vilalle, Castroverde, San Miguel do Camiño, Penalonga, Souto de Torres, Moreira, Nadela, Vilar de Cas, Soutomerille, Muiño de Pallota, Gondar, Bascuas, Carballido, Fazai, Lugo.

Día 5. Pola de Allande - Fonsagrada 75,12 Km




Kilómetros: 75,12
Tiempo pedaleando: 6:17:52
Vel. media: 11,92
Vel. máxima: 52,50

Nos levantamos con propósito de no salir tarde, pero todos los días lo hacemos más tarde de lo previsto, aunque hoy no mucho. Lo primero del día es subir el Puerto del Palo, de 14 kilómetros y el que dicen más duro de toda la ruta.

A diferencia del camino Francés del año pasado en el que tras dormir las patas se recuperaban sin problemas, en este camino es imposible y cuando te levantas por la mañana te duelen todas las patas de arriba a abajo.

Pese a que me pongo Bálsamo de Tigre, y con los puertos que hay que subir hoy, me propongo no forzar en absoluto y me hago todo el puerto a 6 km/hora. Hoy Pani está como una moto y tira en toda la subida sin parar.

El puerto es bellísimo y se disfruta mucho con las vistas. Cuando llegamos al alto, hace mucho frío, llueve y hace niebla. Hemos tardado en subirlo unas dos horas, subiendo 900 metros de altura.

Desde ese momento empezamos, siempre por carretera porque los caminos están impracticables, a tirar en dirección Grandas de Salime.

Otra diferencia con el Camino Francés es que los albergues están casi todos cerrados, las iglesias también y los caminos están casi sólo practicables para andarines, lo que te condena a hacer mucha carretera cuando lo haces en bicicleta.

A la altura de Lago paramos a tomarnos un reconfortante café. Tras otros pocos kilómetros de fatigosa subida, nos esperan unos diez kilómetros de deliciosa bajada hasta el embalse de Grandas de Salime. Espectacular paisaje.

Desde el embalse nos quedan 6 kilómetros de otra penosa subida hasta el pueblo de Grandas de Salime. En él nos quedamos a comer antes de proseguir camino, de nuevo por carretera, dirección Fonsagrada.

Según salimos de comer hay que seguir subiendo otros diez kilómetros. Estamos haciendo más puertos en este Camino que los que vamos a hacer en el resto del tiempo que montemos en bici. Llevamos 3 días absolutamente difíciles y exigentes, si no los 5 que llevamos.

Nos llegamos finalmente, de nuevo muy cansados, a Fonsagrada y de nuevo nos encontramos que el albergue está pasado el pueblo. Otra vez que dada la hora y el cansancio que llevamos, decidimos no hacer un kilómetro de más y nos quedamos en la Pensión Cantábrico. Cenamos como reyes, pulpo incluido, y nos vamos a dormir.

Hoy hemos pasado por Pola de Allande, El Mazo, Colobredo, Peñaseita, Fuente Les Muyeres, Puerto del Palo, Montefurado, Lago, Berducedo, Vistalegre, Grandas de Salime, Cereijeira, Castro, Peñafuente, Puerto del Acebo, Fonfría, Paradanova, Fonsagrada.

Día 4. Cornellana - Pola de Allande. 68,67 Km




Kilómetros: 68,67
Tiempo pedaleando: 5:21:57
Vel. media: 12,79
Vel máxima: 47,25

Hemos dormido muy bien y vamos a desayunar a Casa Dany de nuevo. Desayuno fenomenal y empezamos la subida al Alto de la Espina por el Camino. Antes pasamos por Salas y nos compramos unos Carajitos, unos dulces de avellana muy ricos.

Saliendo de Salas empieza realmente la subida del puerto. Se hace por un bosque precioso con un río al lado. A mitad de subida, y tras un par de rampas en las que había que bajarse de la bici y empujar, decidimos terminar la subida por la carretera.

Pani va desde el segundo día tocado de la rodilla. Hoy Julio se ha debido pasar con alguna pastilla y tira menos que el pedo de un marica. A Pedro también empieza a molestarle una rodilla.

Cuando llegamos al alto hemos tardado casi dos horas en completarlo. Si ayer nos hubiéramos empeñado en subirlo en vez de dormir en Cornellana, hubiéramos muerto seguro.

Nos vamos llegando sin mucho contratiempo hasta Tineo, mitad de etapa. Nos quedan 30 km todavía hasta Pola de Allande. Poco más adelante está la varinate de Hospitales, 15 kilómetros de solitarios e inhóspitos parajes que sólo se recomienda hacerlo por la mañana y con buen tiempo.

Como además son las cinco de la tarde, decidimos otra como la de ayer, carretera como locos y a hacer kilómetros. A partir de Tineo pillamos una bajada preciosa de unos 14 kilómetros; pero a partir de ese momento y hasta la llegada a Pola de Allande, todo es subida. No sé por qué, pero además de empezar nuevamente a llovernos, los kilómetros que nos van quedando aparentan ser más a medida que avanzamos. Las cuentas no nos salen.

El cansancio es tremendo, las montañas asturianas son muy exigentes. No vemos el momento de llegar y el cansancio físico se une al psíquico. Al final llegamos a Pola de Allande hacia las ocho de la tarde, muy cansados.

El albergue está tres kilómetros pasado el pueblo, al comienzo del Puerto del Palo. En ese momento todos desistimos de seguir y nos quedamos en la Nueva Allandesa a dormir. Bueno, y a cenar. Nos acoge Antonín, el propietario, y estamos conversando con él un buen rato. Nos prepara un menú de peregrino de los que hacen época, con tres platos, el paté de morcilla y el vino. Todo delicioso. Llego a la cama redondo como un botijo y emulo a Luis, me duermo antes de meterme en la cama.

Hoy hemos pasado por Cornellana, Espinedo, Villampero, Puente Villampero, Quintana, Casazorrina, Mallecín, Salas, El Llanón, El Couz, Alto de Porciles, Bodenaya, Alto de La Espina, La Pereda, La Millariega, El Pedregal, El Crucero, Tineo, Piedrafita, Quintaniella, Santullano, La Estrella, El Peligro, Gera, San Roque, San Facundo, Cerviago, San Félix, Ablaneda, Villafrontú, Pola de Allande.